jueves, 16 de febrero de 2012

Democracia americana: un dólar un voto.

En las campañas políticas siempre se necesita dinero: los Estados Unidos no son una excepción.  Lo que deslumbra son los recursos que se gastan.  Hasta enero de 2010 había ciertos límites, pero a partir de la decisión de la Corte Suprema (sentencia controvertida de 5 contra 4) (Citizens United vs Federal Electoral Commission) las empresas son consideradas personas y por lo tanto no se les puede limitar su “libertad de expresión”: pueden gastar a voluntad para apoyar al candidato que deseen o atacar a sus rivales, siempre que no mantenga una relación directa con la campaña del susodicho.  Tradicionalmente los candidatos tienen los Comité de Acción Política (PAC) que trabajan directamente con el postulante. Ahora se han creado los ” super PAC”, donde se puede poner dinero en forma ilimitada. En la televisión hay decenas de spots donde los candidatos son vilipendiados de forma inmisericorde.
Berman lo dice con claridad: “Antes de Citizens United, la cantidad máxima que una persona podía dar a un candidato era de US 2500.  Para un Comité de Acción Política era de US 5000 y para un Comité de Partido, de US 30.800. Ahora, el cielo es el límite para los super PAC, y aún más perturbador, cualquier donante puede donar ilimitadamente al esquema fiscal denominado 501c4 –definido como fondos destinados a “una organización civil sin fines de lucro que opera exclusivamente para la promoción del bienestar social”; y lo que es peor estas donaciones pueden ser secretas.  En este camino, la política americana está descendiendo aún más en las tinieblas, con las 501c4 transformándose rápidamente en “las super PACs en las sombras”. 
La tendencia es clara: cada vez más dinero en las campañas y con grandes donantes cada vez más significativos. Los superPAC recaudaron aproximadamente 120 millones en 2011 y la mitad de esa suma fue donada por 22 individuos.  Ya parecen ser parte del pasado aquellas campañas basadas en pequeños aportes de muchos donantes.  Muchos grupos de la sociedad civil están intentando anular la Citizens United pero va costar….va a costar mucho.