Los barras de futbol fueron la fuerza principal que se enfrentó a la policía egipcia en las duras jornadas que precedieron a la caída de Mubarak. La prensa occidental se ocupó mucho de los jóvenes de clase media y alta que con sus computadoras le mostraban al mundo lo que pasa en la plaza Tahir, pero el que ponía el cuerpo en la calle, en gran parte, era la monada arrabalera, los muchachos del tablón. De ellos se habló muy poco porque, se sabe, son feos, sucios y malos. Es mejor desplegar artículos sobre los chicos 2.0.
La cuestión es que después de lo sucedido en las calles, la relación entre la policía y los barras había llegado a su punto máximo de tensión. Lo que ocurrió ayer puede ser visto como la revancha de los uniformados contra los barras. Con anuencia policial varios miles con cuchillos transformaron el césped y sus alrededores en una carnicería.
Continuará……