viernes, 23 de diciembre de 2011

Israel y EE UU: amigos son los amigos.

En 2007 John Mearsheimer y Stephen Walt publicaron un libro denominado “The Israel Lobby and the US Foreign Policy”  El texto provocó una polémica inmensa porque afirmaba que la política exterior de EEUU estaba colonizada por el lobby israelí y que los intereses del estado de Israel y los de EE UU no eran necesariamente los mismos (algo parecido dijo Perry Anderson).  Los autores se metían con un peso pesado del establishment, un tema tabú, y las críticas llovieron copiosamente.  Pero Parece que la “osadía” tuvo sus frutos.  Según Michael Smith el “consenso” sobre la política hacia Israel se está debilitando y han comenzado a surgir voces disonantes, algunas de ellas íconos de la prensa como Thomas Friedman del New York Times.  Según el artículo, ya son varios los analistas y periodistas que consideran que Israel se desliza progresivamente al extremismo y que sería peligroso para los EE UU seguir acompañando este proceso. En momentos que Tel Aviv amenaza con bombardear Irán, este tipo de análisis calma un poco los nervios.