jueves, 29 de diciembre de 2011

Manning

El soldado Manning ha pasado por la preaudiencia en el juicio que se le llevará a cabo en una corte militar por la entrega de los cables diplomáticos a Wikileaks.  La está pasando mal, muy mal y su futuro es muy negro.  Ha estado meses en confinamiento solitario y decenas de juristas han protestado por el tratamiento inhumano.  En su chat, antes de ser apresado,  escribió: “Si tuvieras libre disponibilidad sobre material clasificado…y vieras cosas increíbles, cosas horribles….cosas que pertenecen al dominio público y no merecen estar en un servidor en un cuarto oscuro de Washington DC….qué harías”. Agregaba: “Dios sabe qué sucederá ahora. Ojalá una discusión a nivel mundial, debates, reformas. Quiero que la gente vea la verdad…porque sin información, no se pueden hacer decisiones fundadas” 
El fiscal tiene varios cargos pero el principal apunta a culparlo de “ayuda al enemigo”, lo que supone una pena de más de 30 años según el Código de Justicia Militar.  La defensa, por su parte, intentará jugar con la idea de algún tipo de confusión por parte del soldado (cuestiones sobre su identidad sexual, trastornos sicológicos, etc). Pero lo interesante del caso es que seguramente el fiscal procurará crear algún tipo de conexión con Julian Assange con el objeto de involucrarlo judicialmente y pedir la extradición a EE UU.  Washington ya atrapó a Manning, pero a Assange lo tiene en la mira.  Imagino que Julian no debe dormir muy tranquilo y por eso mandó su abogada a ver la audiencia judicial.  
Mi convicción es que la dureza del trato a Manning no pasa por los cables que hizo público sino por el video que muestra los asesinatos a civiles indefensos.  Un crimen de guerra en toda la línea como quizás nunca se vio. Haber mostrado eso es lo que nunca te van a perdonar, Manning.