Mucha gente ama más a su perro o gato que a su hijo, esposa, hermana. Yo creo que es así porque es más fácil amar a un animal que a un ser humano; los bichos no hablan y entonces podemos “proyectar” como locos. En fin, quería hablar de otro tema. Quería hablar sobre terrorismo, pero la cosa empieza por el amor a los animales. Me explico.
Se armó la polémica sobre la ley Antiterrorista y creo que Zaffaroni tiene razón: es un disparate. Pero hay que entender, había mucha presión desde las potencias………ya sabemos de cuál especialmente. Acabo de leer que en EE UU hay una ley promulgada en 2006 (Animal Enterprise Terrorism Act) que cataloga como terrorismo algunas de las acciones realizadas por los grupos de protección a los animales. Sabemos que detrás de las cosas ricas que comemos existe una industria monstruosa que no ahorra sufrimiento a las sabrosas bestias. O que los animales son utilizados para pruebas científicas o test de productos. Hay mucha gente que eso le provoca mala conciencia y actúa en consecuencia. Muchos de estos grupos suelen realizar acciones de sabotaje o boicot a las empresas procesadoras de alimentos (frigoríficos, granjas, etc) y tienen a veces impactos no poco significativos (por ejemplo, me entero que han logrado prohibir el foie degrass en California; parece que los patos sufren horrores) Pues bien, a partir de la ley mencionada cualquier acción que provocara perjuicio económico a las “animal enterprise” sería considerado terrorismo. La ley es deliberadamente ambigua dado que muchas acciones (desde sabotaje a una campaña en contra de determinado producto) podrían provocar daño económico a una empresa.
Ahora sabemos qué es terrorismo para aquellos que nos imponen leyes sobre terrorismo………..terrorismo es cualquier acto que se entrometa en la gestión habitual de los negocios.