jueves, 15 de diciembre de 2011

Narcotráfico: control político o muerte.

La clave del  problema del narcotráfico en México reside en el debilitameinto y consecuente pérdida del poder por parte del PRI, quien había hegemonizado el sistema político durante 70 años  (1930-2000)   Lo explica bien Cesar Alarcón: hasta los 80, el sistema político priista gestionaba en forma más o menos armónica el comercio de drogas: los políticos eran dueños del sistema. Pero empezaron a cambiar varias cosas. Primero, Reagan se puso pesado con el tema y presionó más fuertemente a los mexicanos para que “hicieran algo”. Dos, la crisis económica de los 80 debilitó al sistema político. Tres, el levantamiento zapatista del 94 fue un duro golpe a la hegemonía política priista. Cuatro, en los 90 se produce el cambio de jefes, pierden los colombianos (golpeados duramente en su país) y suben los mexicanos (que pasan de ser meros “pasadores” a controlar el negocio).  Cuando llega Fox en el 2000 ya están dadas las condiciones para que el sistema lo manejaran los narcos y los políticos fueran un actor subordinado. El gran paraguas político del PRI se desvanece; como si alguien hubiera pateado el hormiguero.  Calderón se ha revelado contra eso y los combate malamente.  Pero lo que es necesario es el control político del negocio y no su eliminación. El ex presidente Fox lo dice de una manera diferente, pero esencialmente es lo mismo: “hay que negociar con el narco”, afirma el ex gerente de la Coca Cola devenido en mandatario.
 Muchos tienen la esperanza que si el PRI vuelve a ganar en las elecciones del año próximo se pueda constituir algún tipo de control “superestructural” del negocio y se evite así el espeluznante escenario de todos contra todos. El ordenamiento político del narco evitaría la peculiar “guerra civil” actual, en donde las diferentes bandas se creen con derecho a monopolizar el sistema. Un ordenamiento “desde arriba”, supone una distribución de las rentas y la imposibilidad de la lucha horizontal entre bandas. Mientras la elite política mexicana no vuelva a “capturar” el negocio, a ordenarlo políticamente como en la edad de oro de la hegemonía priista, seguiremos viendo el carnaval de violencia que espanta.
Las fuerzas armadas siguen capturando cabecillas…..pero ya sabemos que hay varios prestos a reemplazarlos.  Les presento al Lucky, uno de los últimos caídos en desgracia  (les advierto, el tipo mete miedo de solo verlo)