Qué pasa en la Argentina si se descubriera que el PRO recibe dinero del Partido Republicano estadounidense ? Lo pregunto porque no lo sé. Yo soy de la idea de que no es bueno que los partidos políticos reciban fondos de otros partidos extranjeros. Pero la cosa es más compleja. El partido Socialdemócrata alemán, por ejemplo, tiene una fundación en nuestro país, la Fundación Ebert, en donde se realizan estudios de diverso tipo y se propagan ideas afines. Sería cuestionable que esta fundación gastara 10 millones de dólares editando publicaciones y financiando programas radiales y televisivos donde se hace una apología de, por ejemplo, Ricardito Alfonsin ? Pregunto.
Esto viene a cuento por lo que pasa en Egipto. Se está armando una feroz crisis diplomática entre este país y los EE UU porque han comenzado en El Cairo el proceso a varias personas, varias de ellas estadounidenses – son 16 y uno de ellos es el hijo del Secretario de Transporte -, que trabajaban en organizaciones y fundaciones cuyo principal objetivo es “promover la democracia”. Las organizaciones en cuestión son el International Republican Institute (relacionada con el Partido Republicano), el National Democratic Institute (organización del gobierno estadounidense), Freedom House y una ONG que capacita a periodistas (International Center for Journalist). Solo 7 estadounidenses están en Egipto y no pueden salir del país, algunos de ellos están refugiados en la embajada, por ejemplo el hijo del Secretario de Transporte.
Las autoridades consideran que las actividades que serán juzgadas son una clara intromisión en los asuntos internos del país y deben ser castigadas. Se los acusa de “afectar el proceso político y servir a un número limitado de movimientos políticos que sirven a los intereses de aquellos que financian las actividades”. Además de operar en el país sin permiso.
Washington amenaza con terminar con la asistencia a Egipto (unos 1.500 millones) Pero muchos dudan que se llegue a tal extremo. Pareciera que una rama del nuevo gobierno quiere mostrarle un poco los dientes a Washington. Difícil que la sangre llegue al río, pero es claro las cosas han cambiado en Egipto.
La cuestión sigue pendiente: ¿es legítimo que los partidos políticos o los gobiernos de otros países financien actividades del tipo “promoción de la democracia” ?