jueves, 23 de febrero de 2012

México: negociar o no negociar

Larga discusión en Nexos sobre el tema del narco y la violencia en México. Durante todo el extenso artículo sobrevuela la cuestión: negociar o no negociar. Es decir, buscar algún tipo de acuerdo con los narcos, algún tipo de control político o atacarlos en toda la línea. Villalobos es el más intransigente: no se puede negociar, el Estado puede y debe imponer el orden.  Dice “La violencia es temporal, no va a ser endémica. Y me baso en lo siguiente: es menos difícil organizar al Estado para que pueda controlar la violencia, que organizar a los criminales para que sean pacíficos”. Algunos otros en cambio mencionan lugares (Oaxaca Chiapas) donde no hay violencia narco y lo asocia a la presencia de los caciques políticos.  Según mi entender están sugiriendo que hay que reconstituir un control político que pueda incorporar/negociar/controlar al negocio del narco.  Natalia Mendoza afirma: “El efecto perverso de la intervención federal en la lucha contra el narcotráfico es que los cárteles han echado raíces más locales, se han profesionalizado —funcionan cada vez más con nómina— y por supuesto se han vuelto más violentos. Nos equivocamos de enemigo: el problema de México no es la venta de drogas en Estados Unidos, sino la violencia. Combatirla requiere otro tipo de respuesta por parte del Estado”  O Héctor de Mauleón: “Tenemos dos narrativas sobre la violencia. Una dice: el Estado intervino, el tráfico de drogas se dificultó, los cárteles entraron en guerra y eso trajo como consecuencia la violencia que estamos viendo. La segunda línea narrativa dice que el Estado intervino, pero intervino mal o precipitadamente, y eso desató lo que está pasando. Lo que esas líneas narrativas no nos explican es por qué la brutalidad creció cualitativamente desde 2007-2008. Se dice que los grandes cárteles se atomizaron y que desde entonces pequeños grupos rebeldes y sin control andan pegando en todas partes, lo que daría la idea de que se ha avanzado en algo: en desmembrar grandes organizaciones para dejar sueltas a otras más pequeñas. ¿Pero ésa es una narrativa del triunfo o del fracaso? Porque hasta ahora lo único claro es que la violencia dejó de ser esporádica para volverse sistemática y con niveles de brutalidad nunca antes vistos”.
Tema apasionante……