lunes, 21 de noviembre de 2011

Una de piratas

A Somalia le ha ido muy mal en los últimos 20 años.  Desde que cayó Siad Barre en 1991, el poder político se esfumó y a partir de entonces clanes, bandas y ejércitos poco profesionales luchan por volver a conformar algo parecido a la autoridad soberana en aquella parte del país que todavía quiere ser Somalia, dado que al norte lo que se autodenomina Somaliland (antigua colonia británica)  hace tiempo que tiene sus propios planes (pide ser Estado independiente) .
Estas guerras civiles de todos contra todos son difíciles de resolver; no obstante,  en los últimos años pareció que uno de los grupos políticos, el Partido de la Unión de las Cortes Islámicas, lograba consolidar cierto tipo de hegemonía. Pero hubo un problema: los susodichos tenían un marcado tono islámico y Bush vetó la opción.  No le costó mucho convencer a los etíopes para que invadan el país en 2006 y  suprimir así  la alternativa política que se estaba consolidando; y el caos y la violencia volvió a comenzar………hasta que Washington (Obama, ahora) con buena dosis de realismo político repuso en el poder a aquellos que su colega texano vetó cinco años atrás. No a todos, dado que una facción del grupo original se radicalizó (digamos que no quería la tutela americana) y ahora combate a sus ex compañeros.  Estos díscolos se llaman al Shabab y controlan la mitad sur del país y el segundo puerto más importante; Washington los acusa de estar asociados con al Qaeda y los combate con fiereza.  Conclusión: el “nuevo gobierno” somalí apenas si controla Mogadiscio y poco más; eso sí, con la ayuda de las “fuerzas de paz” de Naciones Unidas: 9000 hombres, mayormente ugandeses.  
En 20 años de caos político imperó la pobreza y la desesperación.  Fruto de tales circunstancias los pescadores somalíes, viendo como las grandes compañías pesqueras saqueaban su caladeros y descargaban toneladas de material tóxico en sus aguas territoriales (el tsunami del 2004 trajo a las costas las evidencias del desastre ambiental provocado por las potencias europeas: toneladas de residuos tóxicos, desde sanitarios hasta radiactivos  salieron a dar el combate y a tomar algo de la riqueza que pasaba por sus narices. Y volvieron a poner sobre el tapete aquellos que parecía extinguido: la piratería en gran escala. 2008 fue el año que explotó el fenómeno que ya lleva decenas de víctimas “blancas”  y que en estos mismos momentos mantiene a centenares de personas secuestradas en embarcaciones apostadas en la costa o en el mismo territorio somalí.
Combatir a esta “armada guerrillera” no ha sido una tarea sencilla para las potencias.   Los somalíes conocen bien las aguas y tienen experiencia de navegación, el tráfico marítimo es intenso y el área cubierta inmensa.   Además impedir el acto de piratería es muy complejo dado que solo se puede intervenir   cuando la operación de abordaje se está realizando; cuando el operativo ha terminado solo queda negociar o arriesgarse a atacar y perder rehenes. Estas circunstancias han hecho que el negocio que empezó tímidamente allá por mediados de los 90 ahora se muestre floreciente, y que los antiguos pescadores se mezclen ahora con meros desesperados de calaña diversa (“una banda de piratas adolescentes”, como los calificó Robert Gates, el Secretario de Defensa estadounidense)  sin ocupación fija que salen a la mar, generalmente financiados por bandas delictivas organizadas.   Las grandes potencias han puesto muchos recursos para impedir el fenómeno pero los piratas no tienen nada que perder y mucho para ganar y dan pelea todos los días.  (se calcula que en 2010 se recaudaron 230 millones de dólares en rescates, los cuales muchas veces son lanzados desde el aire hacia las embarcaciones secuestradas. Algunas crónicas han narrado el caos que se origina a la hora de repartir el botín……la monada enloquece ¡!!
La UE ha enviado una flota de más de 30 naves para controlar algo la situación, pero se muestran abrumadas.  Capturar a los piratas y procesarlos supone resolver un galimatías jurídico fenomenal  (la cuestión de la  jurisdicción internacional vs nacional, el tratamiento de pruebas, testigos, etc) y un costo fabuloso de dinero y tiempo. Como los piratas no pueden ser llevados a Somalia, dado que el país apenas existe, las alternativas han sido tres; a ) dejarlos libres b) llevarlos a un tercer país c) asesinarlos en alta mar.  La primera opción ha sido la más utilizada; una nave militar portuguesa recientemente liberó a unos piratas apresados en una nave capturada porque, adujo el comandante, no hay legislación en Portugal que contemple este tipo de delito. En los casos que se optó por la segunda opción, la vía judicial, las potencias negociaron con Kenia para que acepte a la mayoría de los detenidos (se encuentran actualmente más de 100 personas esperando ser procesadas)  Los casos más atractivos para la prensa son los escasos ejemplos que se tratan en los tribunales del primer mundo. Recientemente destacó la noticia de la condena a 33 años de prisión por parte de una corte de Nueva York (el primer caso en de este tipo en cien años)  a un pirata que tuvo la mala idea de abordar en 2009 una nave con bandera estadounidense  (el famoso caso Alabama en donde Obama tuvo por primera vez un desafío de tipo “seguridad nacional”; el novel presidente ordenó atacar a los piratas y poner en peligro la vida del capitán; las fuerzas especiales salieron “airosas”: tres muertos, uno capturado y el rehén liberado)  Y en cuanto a la tercer opción……..quién sabe lo que sucede en las aguas del Señor. Lo cierto es que aunque las asociaciones navieras no lo aconsejan abiertamente ya muchas embarcaciones llevan seguridad privada a bordo, especialmente los franceses que, Sarko mediante, son los que se han mostrado más intransigentes y no han dudado en poner en peligro a los rehenes con tal de darles un escarmiento a los “irregulares”. 
Es la piratería un peligro para la economía mundial ? No. Es una buena excusa para las potencias europeas y Washington para ocupar las aguas territoriales e internacionales del Océano Índico y especialmente del Golfo de Aden ? Sí. Mientras tanto Somalia se desangra….y ya van 20 años.